Para que la devolución sea sencilla y evitar cargos inesperados por daños, aquí tienes una lista de verificación fácil de seguir antes de devolver tu vehículo:
- Revisa el exterior: Da una vuelta alrededor del vehículo y busca arañazos, abolladuras u otros daños visibles nuevos.
- Revisa el interior: Asegúrate de que el interior esté limpio y libre de basura, manchas o daños. Retira todas tus pertenencias personales.
- Documenta el estado: Haz fotos o vídeos claros tanto del interior como del exterior en el momento de la devolución. Esto ayuda a dejar constancia del estado del vehículo y puede ser útil si surgen dudas más adelante.
- Sigue tu lista de devolución: Devuelve el vehículo con el depósito lleno y según los demás requisitos indicados en tu lista personal, que encontrarás en tu cuenta de cliente.
- Informa de cualquier daño nuevo: Si detectas algún daño nuevo, avísanos antes o en el momento de la devolución.
Seguir estos pasos te ayudará a disfrutar de una devolución rápida y sin complicaciones.