Cuando devuelves tu vehículo, nuestro equipo realiza una primera inspección visual para detectar suciedad evidente o irregularidades. Sin embargo, como muchos daños no son visibles de inmediato o requieren revisiones técnicas más detalladas, llevamos a cabo una inspección de daños exhaustiva después de que hayas salido de la estación. Esto puede tardar entre 24 y 48 horas. Al tomarnos nuestro tiempo y actuar con gran cuidado, podemos detectar:
- Daños ocultos o difíciles de detectar: Algunas zonas, como los bajos o las piezas mecánicas internas, no pueden revisarse completamente durante la entrega rápida.
- Revisiones técnicas y funcionales: Algunos problemas, como fallos mecánicos o eléctricos, solo se detectan tras pruebas específicas o con herramientas de diagnóstico.
- Evaluación exhaustiva: Tras la primera inspección, nuestros expertos realizan controles adicionales para asegurarse de que el vehículo esté seguro y en buen estado para el siguiente cliente. Así pueden descubrirse daños que no eran visibles al principio.
Todos los hallazgos se documentan cuidadosamente para registrar el estado del vehículo en el momento de la devolución. Si tienes fotos o vídeos del momento de la recogida, puedes enviarlos a través del formulario de contacto – los tendremos en cuenta durante la revisión.
Una vez finalizado el control, recibirás el informe de devolución. Solo se emitirá una factura de daños si se detectan daños facturables – normalmente en un plazo de 5 a 14 días hábiles. Si no se emite ninguna factura, no tendrás más noticias de nuestra parte.